Hola a todos. Acá voy a ir subiendo de a poco algunas de las fotos que hemos ido sacando durante la resucitación de la cupé.
esta es una de las primeras, después de haber desarmado algo y traerla del lavadero (quedó unos 70 kilos más liviana por la tierra que le sacaron)
Bueno... quise subir más pero tengo que reducirlas, así que debo recargar todo en photobucket.
Para la próxima subo más.
Saludos a todos.
Daniel.
Última edición por Danielelmusico el 19 Nov 2014, 10:17, editado 1 vez en total.
Hubo tres grandes que no se lo creyeron, fueron auténticos y sin máscara; no hicieron misterio de lo que sabían, y murieron de manera absurda, la flor de la vida, y aún les quedaba lo mejor para dar:
Luis Di Palma.
Alberto Olmedo.
Pappo.
Esssa Dani!
fijate si no podés descargar el Picasa de google q es gratuito, está en español y es facilisimo de usar, ideal para achicar e incluso podes agregarle firma/titulo a cada foto.
Si se te complica, me escribis a lszumsky@gmail.com y te ayudo.
abrazo y adelante con esa cupé
Lucas.
Las estoy achicando... es como limpiarse el traste con papel picado...
Mañana subo todo de vuelta.
Saludos.
Daniel.
Hubo tres grandes que no se lo creyeron, fueron auténticos y sin máscara; no hicieron misterio de lo que sabían, y murieron de manera absurda, la flor de la vida, y aún les quedaba lo mejor para dar:
Luis Di Palma.
Alberto Olmedo.
Pappo.
Sí, Jorge, pasa que ando como huevo de rengo, de un lado al otro. En media hora salgo del laburo, y ahora mi vieja se apestó y la tengo que llevar al médico. Hoy tuve que cocinar porque Paula está bastante deteriorada, llevar al pendejín al jardincito, ir a laburar...
Estoy complicado, pero me hago un ratito a la noche y te subo una foto.
Saludos.
Daniel.
Hubo tres grandes que no se lo creyeron, fueron auténticos y sin máscara; no hicieron misterio de lo que sabían, y murieron de manera absurda, la flor de la vida, y aún les quedaba lo mejor para dar:
Luis Di Palma.
Alberto Olmedo.
Pappo.
Hola. Hemos dado un gran paso...
Lo más groso que nos faltaba:
Hubo tres grandes que no se lo creyeron, fueron auténticos y sin máscara; no hicieron misterio de lo que sabían, y murieron de manera absurda, la flor de la vida, y aún les quedaba lo mejor para dar:
Luis Di Palma.
Alberto Olmedo.
Pappo.