A cualquiera le sonaría raro pensar que un tipo de su tiempo, es un héroe. Y este es el caso del Teniente ESTÉVEZ. Un tipo que merece largamente ser recordado. Un tipo que no puso excusas y fue al frente de batalla, y no tuvo renuncios en su tarea. Les dejo un recuerdo que escribió mi hijo Jorge.
"Esta imagen pertenece al Teniente Roberto Estévez, caído en combate en defensa de la Soberanía de las Islas Malvinas el día 28 de Mayo de 1982. Estévez fue un gran ejemplo. Sus soldados, lo recuerdan como un gran jefe, duro y paternal a la vez, quien estaba a la altura de ordenar las misiones más difíciles ya que él mismo las encabezaba. Cayó en combate, luego de numerosas heridas, cuidando a uno de sus soldados, al colocar un casco en su cabeza para protegerlo del combate.
Un amigo de Estévez, que combatió junto a él en Malvinas, Juan José Gómez Centurión, definió el ejemplo de Estévez de la siguiente manera: "Estévez murió y fue un hombre heroico porque su vida entera fue heroica".
Para entender esta frase, basta con saber un poco de su vida. Estévez, desde pequeño, soñó con recuperar Malvinas. Era un buen dibujante, amante de la cultura, la lectura y la música. De niño se la pasaba dibujando historietas, en las que inventaba historias y personajes. En una de ellas, Estévez armó su propio plan de Recuperación, como manifestando su propio destino en la inocencia de un niño. Con el tiempo creció y su marcada vocación lo llevó a seguir la carrera militar, realizando el curso de comandos, para convertirse en un oficial de élite. Cuentan que este curso es durísimo, al punto de llevar a los límites la resistencia física, mental y espiritual de los aspirantes. Toto, como le decían a Estévez, no era una persona con gran aptitud física; incluso sufría de asma. En dos oportunidades, el joven aspirante, sufrió paros cardíacos, y en uno de ellos sus pulsaciones cesaron.
Pero nada detendría al corazón de este Héroe, sin antes haber realizado su destino. Nestor Roberto Estévez, nació con la convicción de su tarea. Recuperar las Malvinas y defender a la Patria hasta perder la vida. No se permitiría fallar. Y no lo hizo, cumplió sus expectativas y su juramento. La siguiente, es la carta póstuma que envió a su familia. La misma, la escribió en el Regimiento en el que cumplía servicio, el número 25 de Capitán Sarmiento en Chubut. Antes de partir a Malvinas el 27 de Marzo, como aguardando la eternidad, trazaría para su familia y las futuras generaciones, las siguienes líneas:
"Querido papá: Cuando recibas esta carta, yo estaré rindiendo cuentas de mis acciones a Dios Nuestro Señor. El, que sabe lo que hace, así lo ha dispuesto: que muera en el cumplimiento de mi misión. Pero, ¡fíjate vos qué misión! ¿No es cierto? Te acordás cuando era chico y hacía planes, diseñaba vehículos y armas, todos destinados a recuperar las islas Malvinas y restaurar en ellas Nuestra Soberanía? Dios, que es un Padre generoso, ha querido que éste, su hijo, totalmente carente de méritos, viva esta experiencia única y deje su vida en ofrenda a nuestra Patria. Lo único que a todos quiero pedirles es: que restauren una sincera unidad en la familia bajo la Cruz de Cristo. Que me recuerden con alegría y no que mi evocación sea la apertura a la tristeza. Y, muy importante, que recen por mí. Papá, hay cosas que en un día cualquiera no se dicen entre hombres, pero que hoy debo decírtelas: gracias por tenerte como modelo de bien nacido, gracias por creer en el honor, gracias por tener tu apellido, gracias por ser católico, argentino e hijo de sangre española, gracias por ser soldado, gracias a Dios por ser como soy, y que es el fruto de ese hogar donde vos sos el pilar. Hasta el reencuentro, si Dios lo permite. Un fuerte abrazo. Dios y Patria o Muerte. Roberto."
Saludos.


