"El día 23 de Mayo, una misión comandada por el Capitán Carballo, se dirige al Estrecho San Carlos, entre la Isla Soledad y la Gran Malvina. Con vuelo rasante, entre una tremenda balacera, divisan 2 buques. Una de ellas es la fragata Antelope. El primer teniente Luciano Guadagnini, enfila su A4 para atacar la HMS Antelope. Esta dispara sus cañones y hiere mortalmente las alas del avión argentino, perdiendo el piloto el control de su aeronave. En un desesperado intento, Guadagnini logra recuperar el control de su aeronave y, antes de dar por terminado el duelo, suelta sus bombas sobre la fragata y enfila su avión, cuya suerte está hechada, sobre la antena del mismo, desintegrándose en el instante, para comenzar el vuelo ascendente hacia la eternidad junto a los héroes de la Patria celestial.
Aquella demostración de valor de nuestros quijotes del cielo, dieron comienzo a una notable lección para la Humanidad. La tripulación de la Antelope reconoce y admira a nuestros pilotos. Una profunda e importante correspondencia se dio entre ambos contendientes de aquellos días y que están testimoniados para la historia en los libros del gran Cruz Carballo.
Este es otra de las grandes lecciones de la Batalla de Malvinas. Un ejemplo de magnanimidad y misericordia ante la furia más tremenda del hombre, que es la guerra, nos queda para la posteridad. Alguna vez, Dios envió a su Hijo para enseñarnos que la Misericordia nos daría la Salvación. Una vez más, en un mundo terrible y profundamente corrompido, estos grandes ejemplos de misericordia, son un gran herramienta para el devenir histórico."
Jorge Guillermo OCHOA (h).
Saludos.

